Si tu web recibe visitas pero casi nadie rellena formularios, el problema no es el tráfico: es que el cliente tiene una duda y no encuentra respuesta en el momento. Mientras tanto, el correo info@ se llena de publicidad y las consultas buenas llegan tarde o se pierden. En MeigaHub atendemos tu web y WhatsApp, respondemos preguntas técnicas con criterio y capturamos los datos necesarios para que puedas presupuestar y cerrar.
Si tu web “está bien” pero no genera contactos, normalmente pasa esto:
El cliente mira servicios, descarga un PDF, compara… y se va. No quiere “pedir presupuesto” sin saber si hacéis ese trabajo, si vais a su zona o si podéis cumplir plazos. Sin una respuesta rápida, la visita se pierde y no queda rastro para llamar después.
Entre spam, proveedores y correos genéricos, las consultas buenas se mezclan y se contestan tarde. A veces responde quien puede, sin contexto, y se piden datos a medias. Resultado: idas y vueltas, mala impresión y oportunidades que acaban en la competencia.
En industria y servicios técnicos no preguntan “precio”: preguntan materiales, medidas, normativa, disponibilidad, urgencias, compatibilidades o condiciones de montaje. El gerente o administración no puede estar todo el día pendiente, y el equipo de taller no va a parar para escribir.
Así lo resolvemos en MeigaHub para que cada visita tenga una salida clara:
Configuramos el chat para que el visitante obtenga respuesta en minutos en horario acordado. Usamos un guion adaptado a vuestro servicio (qué hacéis, qué no, zonas, plazos, urgencias) y escalamos a vuestro equipo solo cuando hace falta una confirmación técnica.
No pedimos “nombre y email” y ya. Recogemos lo mínimo para poder avanzar: empresa, ubicación, tipo de trabajo, medidas/fotos si aplica, urgencia, y el contacto del decisor. Entregamos la consulta ordenada para que presupuestar sea más rápido.
Filtramos solicitudes fuera de encaje (particulares, zonas no cubiertas, trabajos que no hacéis) y respondemos con claridad para no perder tiempo. Las consultas válidas se etiquetan por prioridad y se envían al canal que defináis, sin saturar el info@.
Si el cliente se queda a medias, retomamos: pedimos el dato que falta, proponemos llamada, o confirmamos disponibilidad. El objetivo no es “chatear”, es llevar la conversación a una acción concreta: llamada, visita, envío de documentación o solicitud de presupuesto bien planteada.
Ejemplos reales de cómo se usa en empresas industriales y de servicios técnicos:
Consultas urgentes con fotos, ubicación y ventana de atraque. El chat sirve para confirmar si entráis, qué necesitáis para valorar y dejar agendada una llamada con el responsable de flota o mantenimiento.
Preguntas sobre medidas, acabados, plazos y montaje. El chat recoge planos o referencias, filtra particulares y deja la solicitud lista para que el técnico valore sin empezar desde cero.
Dudas sobre alcance, normativa, disponibilidad y zona. El chat guía al cliente para describir el problema, identifica si es mantenimiento o obra, y captura el contacto del responsable de administración o gerente.
Cuéntanos qué vendes, a qué zonas llegas y qué preguntas te hacen: te decimos cómo montar el chat y cómo atenderlo para convertir visitas en leads útiles.
Chat en Telegram y WhatsApp. LLMs locales gratuitos. Automatización integrada.
Empieza con el plan Free y pasa a un plan superior cuando necesites más capacidad.
Lo que resolvemos